Vínculo irrompible que se desata

Todo movimiento sensual nos pone en presencia del Otro, nos implica en las exigencias y las servidumbres de la elección. No sé de nada donde el hombre se resuelva por razones más simples y más ineluctables, donde el objeto elegido sea pesado con más exactitud en su peso bruto de delicias, donde el buscador de verdades tenga mayor probabilidad de juzgar la criatura desnuda. Partiendo de un despojamiento que iguala el de la muerte, de una humildad que excede la derrota y la perplejidad de las negativas, las responsabilidades, los donados compromisos entre mis placeres y los del Otro, tantos vínculos irrompibles y que sin embargo se desatan tan pronto. El juego misterioso que va del amor a un cuerpo al amor de una persona me ha parecido lo bastante bello como para consagrarle parte de mi vida. Las palabras engañan, puesto que la palabra placer abarca realidades contradictorias, comporta a la vez las nociones de tibieza, dulzura, intimidad de los cuerpos, y las de violencia, agonía y grito. La obscena frasecita de Posidonio sobre el frote de las dos parcelas de carne -que te he visto copiar en tu cuaderno escolar como un niño aplicado- no define el fenómeno del amor, así como la cuerda rozada por el dedo no explica el milagro infinito de los sonidos. Esa frase no insulta a la voluptuosidad sino a la carne misma, ese instrumento de músculos, sangre y epidermis esa nube roja cuyo relámpago es el alma

Marguerite Yourcenar, Memorias de Adriano | Traducción de Julio Cortázar

¿Es ud. de esos infames que rayan ese elemento sagrado llamado ‘libro’? ¡hereje, ser repugnante!: bienvenido a mi vida. Si no ha leído Memorias de Adriano, no ha vivido la hermosa experiencia de subrayar el 80% de un libro. Marguerite tuvo un proceso largo al escribir esta epístola y el resultado es bellísimo -quizá por eso he subrayado tanto- ¡lo quiero todo en mi vida: cada frase, cada lección, cada párrafo, cada consejo!

No haré ninguna observación, ningún estudio minucioso sobre el párrafo citado; lo dejaré en manos del que lee esto hoy porque añadirle hasta un punto sería estropearlo, porque la interpretación se da en la vida misma con ese Otro, porque la reflexión que produce -que me produjo- es íntima, porque ¿quién más sabe cómo es usted con el Otro?, ¿quién conoce mejor ese instrumento de músculos, sangre y epidermis?, porque todos hemos vivido esa experiencia en el que un vínculo irrompible nunca se rompe, solo se desata pronto.

Puede leer aquí la historia de una niña que aprende a leer y a escribir

Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s